UNA PIEDRA PARA MEDITAR

 

Alhambra, Granada . 2011

Memoria

 

Como  si se tratase de un gusano que perfora aleatoriamente  una manzana con el único objetivo de alimentarse, el proyecto  parte de modo inverso a este proceso. En este caso, el sinuoso recorrido se construye a partir de un sistema de encofrados  unidos, que configuran hacia el interior los espacios destinados al usuario.

Hacia el exterior, se constituye un volumen que actúa como molde permitiendo que el hormigón se adapte y adquiera la forma del mismo. El resultado da lugar a un recorrido excavado en el interior de un volumen que recuerda a una piedra clavada en medio del paisaje, de modo que el usuario se encuentra dentro de un elemento del propio paisaje y no frente a él.